Porque te he visto
Porque, Señor, yo te he visto
y quiero volverte a ver...
porque , Señor, yo te he visto,
quiero creer: ayúdame.
Te vi, sí, cuando era niño
y en agua me bauticé,
y, limpio de culpa vieja,
sin velos te pude ver.
Devuélveme aquellas puras
trasparencias de aire fiel,
devuélveme la inocencia
de aquellos ojos de ayer.
Porque, Señor, yo te he visto...
Están mis ojos cansados
de tanto ver luz sin ver;
por la oscuridad del mundo
voy como un ciego que ve.
Tú que diste vista al ciego
y a Nicodemo también,
filtra en mis secas pupilas
dos gotas frescas de fe.
Porque, Señor, yo te he visto...




