Tú que buscas
Tú, chaval, que buscas la salida,
que buscas la salida,
esa verdad escondida...
Pero no, no te escondas, no
en aquello mundano
que sólo mancha y disgusta:
Mira a Dios tan humilde y tan bueno,
tan humilde y tan bueno,
en un trozo de pan Él quiso habitar.
No hace más que gritarte con fuerza
ven a mis brazos amigo
y deja ya de buscar,
porque hay alguien que te quiere abrazar;
porque hay alguien que te quiere escuchar.
Él es la Verdad, ámala.
Ámala.
No, los amigos no,
los amigos no, no te entienden. Tranquilo,
siempre tendrás un Amigo.
Él siempre contigo está.
Siente a Dios como grita muy fuerte
como grita muy fuerte
ven conmigo hasta la muerte,
solos tú y Yo.
Dios confía en ti, confía en tí.
Confía en tí,
Él quiere incendiar
a este mundo que necesita de ti.
Porque hay alguien que te quiere abrazar;
porque hay alguien que te quiere escuchar.
Él es la Verdad, ámala.
Ámala.




