Dios nos mira
Dios nos mira, sus ángeles sonríen
Cristo nos alienta
mientras luchamos por la fe.
Qué alegría vivir bajo su mirada,
luchando por su victoria y
ser coronados por El.
Voy a estrenar las armas del Evangelio,
no más violencia, no más maldad.
Desde ahora juego
con los colores del Cielo,
blanco inocencia y oro verdad.
Y me pongo la coraza de la gracia
y yo me río del enemigo,
y portejo con un casco mi cabeza,
cierro las puertas a cosas feas,
y nada me puede vencer
porque embrazo el escudo de la Fe.
Y me calzo con el celo por las almas
y la serpiente ya no me muerde,
y empuño la espada del Evangelio
que es la Palabra que al mundo salva,
y nada me puede vencer
porque embrazo el escudo de la Fe.
Qué alegría si yo diera mi vida
por los colores del equipo de Dios:
por el blanco de la inocencia
por el oro de la verdad.



