¡Qué Alegria!
Hasta pronto queridos niños,
nunca, nunca os olvidaremos.
Como somos buenos amigos,
os echaremos mucho de menos.
Junto a Jesús y junto a María
ahora os tenéis que fortalecer,
nos llena de inmensa alegría
saber que ha crecido vuestra fe.
Qué alegría, qué alegría
qué alegría, voy a estallar.
Qué alegría, qué alegría,
qué alegría, me voy a desmayar.




