Déjate encontrar
Explicación de la canción
¿A dónde te escondiste,
Amado, y me dejaste con gemido?
como el ciervo huiste
habiéndome herido;
salí tras ti clamando, y eras ido.
S. Juan de la Cruz. Cántico espiritual
Cualquier corazón humano que ha sido tocado por la dulzura de Dios siente el deseo irrefrenable de volver a gustar de Él. Dios, que es Padre y Maestro, guía nuestra alma dejándose encontrar y al tiempo escondiéndose, dejando el alma a oscuras para hacer crecer en ella el deseo de amor. Sólo quien persevera en la sequedad de la noche, llegará a gustar de la luz inefable del cara a cara con el Señor.
Déjate encontrar
¿Dónde estás, mi Dios amigo?
¿dónde estás? déjame encontrarte.
Gusté de ti solo un instante
y ahora sólo sé que te perdí.
Fuego en el corazón y ansias de encontrarte
¡ te busco en el vacío y quiero hallarte¡
y solo encuentro mis sueños anhelantes,
el ansia ardiente que te busca para amarte.
Déjate encontrar y sacia con tu amor,
torrente desbordado, la sed del corazón enamorado
que te busca jadeante, mi Dios amigo y amante,
sólo a ti, mi Vida, busco y quiero hallarte.
Aunque tenga que morir por encontrarte,
la noche pasará y podré gozarte.
Transforma el áspero madero
en luz divina. En medio de la noche
la fe mantiene el alma viva y anhelante.
¡ Qué sed, qué hondo temor de no alcanzarte¡
Mi Dios amigo y amante,
cercano y a la vez tan distante.
No sé si puede ser que el barro se haga cielo,
que mi miseria llegue un día a abrazarte.
Déjate encontrar...
y tu amor fiel romperá como la aurora
de clara luz transfigurada.
Perdido en ti podré gozarte.
Mi Dios amigo y amante:
te busco, te deseo y quiero amarte,
y quisiera morir para encontrarte.
La eternidad se me hace corta para amarte.




