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Los sueños de San Juan Bosco

San Juan Bosco fue un sacerdote italiano del s. XIX, cuyo principal apostolado fue la educación de los jóvenes necesitados o en riesgo. «Los sueños de don Bosco», son una recopilación de sueños que tuvo el santo, de origen sobrenatural. Algunos de ellos tienen la característica de la profecía, otros carácter pedagógico o de formación. Narra el Santo: «Las cosas que veo acontecer en mis sueños me cargan de inmensa responsabilidad. Ellos contienen presagios, revelaciones, anuncios de muerte, pero también el camino a recorrer y el modo».

Los sueños de S. Juan Bosco: Un banquete misterioso; las casas salesianas de Francia

En estas dos narraciones se cuentan hechos bastante diversos. La primera trata, como tantas otras veces, de la importancia capital de conservar la vida de virtud, especialmente de la pureza, y de cómo ve Dios el alma de aquellos que se han manchado conscientemente. El segundo relato muestra la dificultad que tuvieron que pasar en las casas de Francia, a pesar de lo cual nunca les faltó el auxilio de la Santísima Virgen.

 

 

Los sueños de S. Juan Bosco: La sociedad salesiana

En esta narración de «Los sueños de S. Juan Bosco», el sacerdote cuenta cómo le fue mostrado el porvenir de los salesianos, cuál era su misión, qué tenían que hacer para que no les faltase el auxilio del Cielo y cuáles eran los peligros que amenazaban con destruir la obra.

 

 

Los sueños de S. Juan Bosco: Las vacaciones; Las tres palomas

¡Si quieres aprender cuán grandes son los peligros que las almas de los jóvenes –y no solo de ellos– tienen que sufrir durante el período de vacaciones y cómo se pueden prevenir o solucionar, en el caso de caer en pecado mortal, o quieres saber qué dificultades tiene un joven para perseverar en su vocación, escucha con atención estos relatos de los «Sueños de san Juan Bosco», que no te dejarán indiferente!

 

 

Los sueños de S. Juan Bosco: La escuela agrícola

Antes de la fundación salesiana en tierras de Francia, san Juan Bosco tuvo un sueño en el que, proféticamente, vio a un joven que le hablaba en francés y le pedía que fuera a predicarles a Cristo y les educase cristianamente. Vio además cómo sería la casa y el apostolado de la primera fundación en este país.

 

 

Los sueños de S. Juan Bosco: La señora y los confites; Los perros y el gato

En el primer relato, le fue confiado a D. Bosco el animar a los salesianos a trabajar a pesar de las fatigas, ya que, haciéndolo, la recompensa sería enorme en el Cielo. En el segundo, el santo vio cómo un joven, que anteriormente había llevado una mala vida pero ahora iba por la vía del bien, estaba siendo atormentado por los demonios y qué era lo que tenía que hacer para poder ayudarlo.

 

 

Los sueños de S. Juan Bosco: La muerte del Papa Pío IX; Las castañas

La primera de estas narraciones se refiere a un sueño profético que tuvo san Juan Bosco en el que vio detalladamente cómo SS. S. Pío IX, estando perfectamente sano, enfermó de repente y murió. La segunda está dedicada a las Hijas de María Auxiliadora. El santo no solo vio cuánto iban a crecer, sino que también les habló de las almas fieles, de las mediocres y de cuán difícil es escudriñar el corazón de ciertas personas a pesar de su bondad.

 

 

Los sueños de S. Juan Bosco: Aparición de Sto. Domingo Savio II

Continuando con el sueño anterior, D. Bosco preguntó a su discípulo algunas cuestiones relacionadas con el pasado, el presente y el porvenir del Oratorio y de la Congregación Salesiana. Santo Domingo Savio le anunció, entre otras cosas, qué fue los que más le consoló en la hora de su muerte, predijo la muerte de algunos salesianos y le aclaró que la Congregación estaba dando mucha gloria a Dios y que continuaría siendo así si cada uno permanecía fiel.

 

 

Los sueños de S. Juan Bosco: Aparición de Sto. Domingo Savio I

San Juan Bosco tuvo un sueño en el que vio a varios chicos que habían estado en el Oratorio, rodeados de una inmensa luz. Entre ellos estaba santo Domingo Savio, que brillaba con una luz especial. Domingo vestía una túnica blanca y un cinturón rojo, símbolos de la inocencia bautismal y de las mortificaciones hechas para conservar la virtud de la pureza.

 

 

 

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