10 minutos con Jesús: Bienvenida a casa
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¡Cuánto has tardado en amarme! ¡Bienvenida a casa!
¡Cuánto has tardado en amarme! ¡Bienvenida a casa!
En esta homilía de «Palabras de vida desde la misión», el P. Christopher Hartley enseña, con un pasaje de una carta de S. Pablo, que Jesús, en muchos momentos de nuestra vida, nos muestra nuestra nada para que no caigamos en la soberbia y comprendamos que no todo es cuestión de puños y podamos comprender mejor los fallos de nuestros hermanos.
Diré siempre sí a Jesús.
He venido a traer fuego a la tierra, ¡y cuánto deseo ya que arda!
Marta, Marta, muchas cosas te afanan pero solo una es importante. María ha escogido la mejor parte.
“De las tinieblas a la luz”: esa es la experiencia común de tantas vidas transformadas por una intervención de Dios que ha sido un auténtico “Cambio de Agujas”. Proceden de las más diversas experiencias, sus procesos de conversión se han realizado a través de las más variadas circunstancias, pero todos dan gracias a Jesucristo por haber salido a su encuentro, dando un sentido a su existencia, sanando heridas profundísimas, regalando felicidad y llenando de amor sus vidas. Sube a este tren, y déjate guiar por las historias de vida de nuestros protagonistas para vivir tu propio “Cambio de Agujas”.
Para todas las familias es un momento difícil la llegada del hijo a la adolescencia, ya que muchas veces no saben cómo afrontar esta situación. Juan Antonio Perteguer, director del Colegio «Edith Stein», explica los cambios que se producen en la psicología del adolescente en esa etapa y la manera en que influye en este período la relación que tenga con sus padres y hermanos.
«El Rosario me ha acompañado en los momentos de alegría y en los de tribulación. A él he confiado tantas preocupaciones y en él siempre he encontrado consuelo».
Toda nuestra persona está hecha para entregarse a los demás, no es para encerrarnos en nosotros mismos.
La semilla que cayó en tierra buena es como el que oye el mensaje y lo entiende; éste da fruto, sea ciento, sesenta o treinta.
Gracias a la generosidad de nuestros bienhechores, hemos podido seguir hasta ahora. Pero las exigencias van siempre en aumento y con frecuencia surgen gastos imprevistos, como reparaciones, adquisición de nuevas máquinas, etc.
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