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Mostrando artículos por etiqueta: Siria

Miércoles, 20 Noviembre 2019 17:00

Tras las huellas del Nazareno: P. Hugo F. Alaniz, IVE

Hemos hablado mucho en «Tras las huellas del Nazareno» sobre el conflicto en Siria, pero ¿cuál es la realidad de Alepo a día de hoy? Te acercamos la verdad de nuestros hermanos cristianos en la golpeada Siria a través del esperanzador testimonio del P. Hugo F. Alaniz. Este sacerdote del Instituto del Verbo Encarnado, misionero en países árabes durante los últimos veintitrés años, es actualmente párroco de una de las recién reconstruidas parroquias de la ciudad de Alepo. Y, sobre todo, es testigo del edificante y ejemplar modo de vivir de los cristianos en aquella ciudad antes, durante y después de la guerra. Conoce el día a día de los «primeros cristianos» de nuestros tiempos en «Tras las huellas del Nazareno».

Miércoles, 30 Mayo 2018 17:00

Tras las huellas del Nazareno: Rima Bali

¿Cómo se puede seguir adelante cuando se sufre una persecución? Con la fe. Rima Bali, creyente de rito greco-católico y empresaria hotelera procedente de Alepo (Siria), nos describe la entrada del ISIS en su ciudad, y cómo la fe y la mirada hacia el futuro de los cristianos no decayeron a pesar de ver quemar sus iglesias, martirizar a sus sacerdotes y destruir todos sus proyectos de futuro en su propia tierra. Siéntete orgulloso de ser cristiano en «Tras las huellas del Nazareno».

Sábado, 26 Mayo 2018 18:00

Noticiario Semanal: 21-27 mayo 2018


Noticias internacionales

Más de 7.000 cristianos Kachin huyen del conflicto en Myanmar
EE.UU.: FBI investiga a abortista que cortaba el cuello a bebés vivos de abortos fallidos
SIRIA: Reconstruirán casi 100 casas destruidas en Homs
FRANCIA: Basílica del Sacré Coeur de París cumple 133 años de adoración perpetua
NICARAGUA: Obispos denuncian amenazas de muerte del gobierno

Noticias nacionales
Cardenal Osoro: «Necesitamos su mirada de Madre que nos destapa el alma»
Obispos recuerdan el «no matarás» y defienden los cuidados paliativos
La imagen del Cristo de la Fe recorre las calles de Valencia
Obispos andaluces se adhieren al proceso de beatificación de Isabel la Católica
Un padre de Madrid consigue frenar los talleres LGTBI en el colegio de su hijo

Noticias de la Santa Sede
Cardenal Burke: «Permitan que la Realeza de Cristo ejerza sobre su vida»
«La homofobia no existe, es un invento de dominio totalitario», asegura Cardenal
Papa encomienda a la Virgen la reconciliación entre los católicos chinos
Francisco invita a dar testimonio e iluminar el mundo con la fuerza del Espíritu

Publicado en Noticiario semanal
Martes, 30 Enero 2018 11:50

P. Mourad: su secuestro

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«Tras las huellas del Nazareno» —el programa de la Fundación EUK Mamie-HM Televisión dedicado a difundir el testimonio de fe de los cristianos perseguidos— les ofrece un testimonio especialmente conmovedor. Tenemos antes nuestras cámaras al P. Jacques Mourad, sacerdote y monje de origen sirio, que fue secuestrado durante seis meses por el Estado Islámico, junto a todos sus parroquianos de Al Qaryatayn (Siria).

El P. Mourad pertenece a la comunidad de Deir Mar Musa, que nació precisamente para ser un puente de diálogo con el Islam a través de la oración, el trabajo manual y la acogida. Los seis meses de secuestro fue un tiempo de mucho sufrimiento, pero para el P. Mourad ha sido tiempo de gracia y de consuelo, tiempo en el que el Señor ha madurado su alma de la mano de la «Oración del Abandono» de Charles de Foucault. Por eso afirma: «Si he sido salvado, es para ser un signo de esperanza y de consuelo para todos los pueblos que sufren». Para el P. Mourad fue importantísima la continua presencia de María Santísima junto a él. Durante ese tiempo, el P. Mourad comprendió algo esencial: «Comprendí que, al final, la verdad tiene siempre necesidad de sacrificio». Y comprendió también que: «La disposición a dar la vida por la verdad es el camino que nos lleva a la verdadera resurrección. Nuestro mundo necesita esta resurrección. Sino… vamos a vivir el infierno realmente».

 

El P. Jacques Mourad comienza presentándose a él y a la comunidad a la que pertenece. El Monasterio de «Mar Musa» es un antiguo monasterio construido en el siglo VI. Un jesuita italiano, el P. Paolo Dall'Oglio, misionero en Siria, llegó a ese lugar para un hacer retiro en 1982. El Monasterio estaba abandonado. Pero el P. Paolo experimentó la llamada del Señor a reconstruirlo. En 1991, en torno al P. Paolo, se restauró la vida monástica en «Mar Musa». El P. Jacques explica esos primeros momentos, tan difíciles y tan especiales: «En el año 1991 decidimos iniciar nuestra vida allí, con muchas dificultades, pero estábamos convencidos de que ese era el lugar donde Dios quería que viviéramos. Y poco tiempo después, el buen Dios nos bendijo con vocaciones valientes, hombres y mujeres que realmente han dado generosamente su vida al Señor. Eligieron esta vida tan difícil, en un lugar donde no hay agua, donde no hay electricidad… No hay ni siquiera un camino que llegue al monasterio. Está realmente aislado en el desierto, en una montaña. Sin embargo, en la iglesia del monasterio, hay unos frescos de los siglos XI y XII que son verdaderamente un tesoro. Estos frescos son una gran bendición, porque son una enseñanza catequética increíble que nos ha dado la oportunidad de explicar a todas las personas que vienen al monasterio nuestra fe cristiana: musulmanes, cristianos, ateos, personas que vienen de todo el mundo… Ha sido una ocasión de abrir diálogos, intercambios».

En el año 2000, el Señor pidió un nuevo acto de generosidad a la joven comunidad monástica. El obispo del lugar les invitó a adentrarse aún más en el desierto para ocuparse de otro antiquísimo monasterio del siglo V, llamado «Mar Elian». No hay nada alrededor de ese monasterio. La ciudad más cercana se llama Qaryatayn: «En el año 2000 fui en nombre de nuestra comunidad para ser párroco y trabajar allí, para que llegue a ser un lugar de retiro espiritual, un lugar de reuniones, también un lugar de diálogo con los musulmanes locales y otros. Porque nuestra vocación se basa en tres pilares: la oración, el trabajo manual y la acogida. Y estos pilares están al servicio del diálogo con el Islam. El P. Paolo, nuestro fundador, ha encontrado desde el principio, por su vocación, una necesidad de desarrollar este camino en nombre de la Iglesia, para que sea el verdadero camino al servicio por la paz, al menos en el Oriente Medio. (…) Yo trabajaba allí, y la comunidad continuaba en Mar Mousa durante los años de la guerra. Fue muy difícil, porque toda nuestra vida cambió, pero continuamos».resu p jacques2

El 21 de mayo de 2015 el P. Mourad fue secuestrado por un grupo de yihadistas: «Aquel día un grupo de yihadistas entró en el monasterio en el que yo vivía desde hacía 15 años. Me cogieron junto con otro postulante que estaba conmigo en el monasterio que se llama Boutros y venía de Alepo. Nos metieron en un coche del monasterio, nos llevaron al desierto, nos vendaron los ojos, nos encadenaron… Quedamos encerrados en el coche durante cuatro días. El quinto día era Pentecostés, el Domingo de Pentecostés. Nos llevaron a Raqqa, que se encuentra en el norte de Siria. Fue considerada la “capital” del estado islámico y nos encerraron en un cuarto de baño».

El P. Mourad prosigue: «En el camino a Raqqa, incluso desde el primer momento de mi cautiverio, no tenía otra idea que me viniera a la cabeza que la de rezar a Nuestra Madre, porque sentía que era Ella la que podía estar más cerca de mí, ya que Ella es mi madre. Hasta ese momento, no tenía ninguna relación especial con María. Yo estaba más cerca de Jesús, rezaba a Jesús, pero era el mes de María, el mes de mayo, así que rezaba el rosario todos los días. Esto es lo más importante en esta historia: después de mi rescate, supe que mis feligreses habían seguido acudiendo a la iglesia para rezar el rosario todos los días, a pesar del miedo que dominaba en todos los hogares cristianos después de mi cautiverio. Hubo personas de mi parroquia que realmente tuvieron confianza en la ayuda de la Virgen María, en que iba a protegerme. Y continuaron yendo a la iglesia y encendiendo las velas y rezando, haciendo todas las oraciones a la Virgen María por el mes de mayo. Todo eso me impresionó mucho. De camino a Raqqa, yo estaba rezando el rosario y en el tercer misterio, sentí un grito muy fuerte en el corazón, en el alma, que decía: "Voy hacia la libertad, estoy en el camino hacia la libertad". Yo mismo me sorprendí y me pregunté: “¿Qué es esto? ¿Qué significa esta frase? Estoy en manos de los peores terroristas del mundo y estoy seguro de que voy a morir. ¡Todo ha terminado, voy a morir! Voy hacia lo desconocido. ¿Cómo voy a ir a la libertad?” Pero ese grito continuaba, continuaba, y mi corazón se llenó de paz, una paz que llenó todo el desierto que estaba a mi alrededor. No podía ver el desierto, porque me habían vendado los ojos, pero lo sentía».

Los siguientes tres meses los pasó el P. Mourad encerrado en un cuarto de baño. Pero fue tiempo de gracia, tiempo en el que Dios se manifestó muy cercano a él: «Estuvimos tres meses encerrados en un cuarto de baño. Para mí fue muy enriquecedor. Considero ese período como una gracia que Dios me concedió. Si estoy salvado, si estoy vivo y si estoy libre hoy, es para dar testimonio de cómo y cuánto el buen Dios está cerca y no nos deja, cuánto la Virgen María nos protege mediante su oración y su presencia ante nosotros. Para dar testimonio de que nuestra fe es eficaz. Y puede ser verdaderamente —como dijo Jesús—: “Si tuvierais fe como un grano de mostaza, que es el más pequeño, podríais mover las montañas al mar”. Creo que lo que pasó conmigo es eso. He sido salvado de la muerte, y ha sido porque Dios ha hecho un milagro. Ha hecho conmigo un gran milagro. Es más grande que dar la orden a una montaña para que se lance al mar. Es para dar testimonio de la esperanza, porque el pueblo sirio ha sufrido y continúa sufriendo mucho. El pueblo iraquí ha sufrido y continúa sufriendo mucho. Necesitan signos de Dios concretos, necesitan milagros. Si he sido salvado, es para ser un signo de esperanza y de consuelo para todos los pueblos que sufren».

resu p jacques4«Estos tres meses en Raqqa fueron realmente para mí un tiempo de retiro espiritual. Gracias a la oración, gracias a la Virgen María, al Espíritu Santo… no hice caso a todos los miedos, a todos los sentimientos negativos que pudieron venir, a todos los combates que viví. Superé todo eso y viví verdaderamente un abandono total. Rezaba cada día la “Oración de Abandono” de Charles de Foucault (…) La comprendí mejor en esa experiencia de soledad, de aislamiento, en la prisión. Comprendí también que, al final, la verdad tiene siempre necesidad de sacrificio. Y todos nosotros estamos llamados a ser sacrificados. Nuestra vocación profunda como cristianos es la pasar de la condición de víctimas a la de sacrificio. Ese paso se hace por la fe. Todos nosotros, como cristianos, estamos llamados a eso: “Me abandono yo mismo, mi vida, en las manos del Señor, estoy preparado para ser un sacrificio por la verdad, ¡para defender la verdad!”»

Tras su secuestro, todos los feligreses del P. Mourad corrieron la misma suerte cuando el Estado Islámico entró en Al-Qaryatayn: «Otra cosa que me ha tocado mucho, durante la experiencia de mi encarcelamiento, fue la fe de mis feligreses. El 3 de agosto de 2015, el Estado islámico tomó Al Qaryatayn, la ciudad donde estaban mis feligreses. Si bien hubo muchos que huyeron después de mi encarcelamiento, hubo otros muchos, los pastores con sus rebaños, que no podían dejar sus casas, sus vidas. Así que se quedaron y fueron tomados como rehenes. Doscientos cincuenta cristianos, niños, ancianos, mujeres, enfermos, discapacitados… Todos, no dejaron a nadie. Los tomaron a todos como rehenes y se los llevaron a Palmyra. Y unos días más tarde me cogieron de Raqqa y me llevaron con mis feligreses».

Durante los veinticinco días que estos fieles cristianos estuvieron prisioneros fueron torturados de varias maneras: «Hicieron con ellos lo mismo que conmigo y con otros cristianos: muchos métodos de persecución, de torturas verbales, psicológicas… que son mucho más peligrosas, mucho más fuertes que una tortura física. Lo hacen para sonsacarte cosas».

La fidelidad de estos sencillos cristianos del desierto es todo un llamamiento para Occidente. El P. Mourad cuenta algunos ejemplos: «A pesar de todo el miedo con el que intentaban dominar, en aquella prisión, a ese pueblo sencillo, de pastores, de campesinos… ellos mantuvieron su fe y no tuvieron miedo. Una vez, un yihadista entró en nuestra prisión con un juego y una galleta. Ofreció ese juego y la galleta a un niño de seis años. Le dijo: “¿Quieres convertirte en musulmán?” El niño cogió el juego y la galleta y le dijo: “No, yo soy cristiano”. Y salió corriendo. Esto es un ejemplo. Un ejemplo real de un niño de seis años. Como sus padres tienen fe, lo educaron en la fe cristiana para que él la tuviera también. Eso es muy fuerte. Eso es el cristianismo. Nosotros somos así, todos. Cuando estamos en un estado de persecución, de peligro, no cesamos de ofrecer nuestra vida por amor a Cristo y dar testimonio de la verdad».

Tras la liberación del P. Mourad y de su comunidad parroquial, tenían prohibido celebrar la Eucaristía. Pero toda la aldea desafió a la prohibición y, reunidos en la clandestinidad, celebraban cada domingo la Eucaristía. Pero frente a una situación insostenible, el P. Mourad decidió huir y tratar de ver si era posible hacer salir a toda la comunidad cristiana de allí. Ayudado por un joven musulmán —que era consciente de estar arriesgando su vida ayudando la sacerdote— el P. Mourad salió de Al Qaryatayn: «Me abandoné nuevamente a mi Madre Santísima. Ella me acompañaba, sentí que Ella estaba conmigo. Me monté con él (con el joven musulmán) en la motocicleta, y nos fuimos. Y fue fácil. Llegué a Homs. El tercer día, con estos amigos musulmanes, conseguimos que cincuenta y ocho cristianos pudieran escaparse en un día. Ese fue el milagro. Poco a poco, todos los cristianos pudieron escapar. Hubo doce que murieron a causa de los bombardeos, pero los demás, todos tuvieron su libertad».

resu p jacques3El P. Mourad, tras su experiencia, comprende que la humanidad necesita una verdadera «revolución», una revolución de amor, para evitar que explote la tercera guerra mundial, una revolución que pasa por detener la producción de armas: «Realmente, nuestro mundo necesita una verdadera revolución, y la Iglesia es un instrumento para esta revolución». La llamada a hacer esta revolución la recibió el P. Mourad el día de Pascua de 2016, la primera Pascua después de su liberación, tratando de comprender cómo podía él vivir la verdadera resurrección: «En un primer momento, me sentí feliz de estar vivo, resucitado. Pero, prácticamente, este sentimiento fue una gracia de un instante. Después, experimenté que no podía escaparme de todo el sufrimiento que vive la gente en Siria y, sobre todo, de la ausencia del P. Paolo, que es nuestro fundador y que todavía está capturado, cautivo desde julio de 2013, y no tenemos noticias de él... Entonces, ¿qué resurrección puedo vivir si mi hermano, mi compañero y mi país continúan sufriendo? No podía ver una luz de paz que estuviera cerca, que pudiera llegar. Así que le pedí a Cristo resucitado: "Ayúdanos a vivir esta resurrección, a entender cómo podemos seguir el camino para la resurrección". Y ahí es donde entendí cuando Pilatos le preguntó a Jesús: "¿Qué es la verdad?” Jesús —que es la verdad— estaba delante de él. Pero Pilatos, no pudo tocar, no pudo entender que era Él la verdad. Por lo tanto, estamos llamados a seguir el camino de Cristo crucificado y resucitado. Para esto, la disposición a dar la vida por la verdad es el camino que nos lleva a la verdadera resurrección. Nuestro mundo necesita esta resurrección. Sino… vamos a vivir el infierno realmente».

Publicado en Cristianos perseguidos
Miércoles, 27 Diciembre 2017 17:00

Tras las huellas del Nazareno: P. Jacques Mourad

El P. Jacques Mourad es un sacerdote y monje de origen sirio, perteneciente a la comunidad Deir Mar Musa. En «Tras las huellas del Nazareno» nos describe el secuestro que sufrió durante seis meses por parte del Estado Islámico, junto a todos sus parroquianos de Al Qaryatayn (Siria). Resalta, de toda su vivencia de cautiverio, la imborrable huella que dejó en su corazón la continua presencia de María Santísima junto a ellos.

En nuestra sección Resumiendo, dentro de Recursos catequéticos, hemos puesto por escrito este programa. Puedes leerlo aquí.

¿Quieres ver el avance de la entrevista realizada en «Tras las huellas del Nazareno» al P. Jacques Mourad ? Este sacerdote y monje de origen sirio nos cuenta la situación de secuestro que vivió durante seis meses por parte del Estado Islámico junto a todos sus parroquianos del cristiano pueblo de Al-Qaryatayn (Siria) y la asombrosa experiencia espiritual que esto produjo en él. Siéntete orgulloso de ser cristiano con junto a H.M. Televisión.

Publicado en Clips
Lunes, 18 Septiembre 2017 11:32

Los mártires sirio-ortodoxos del s. XXI

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Un vez más, la Fundación EUK Mamie y HM Televisión se ponen “Tras las huellas del Nazareno”. Esta vez, nos adentramos en el conocimiento de la dolorosa situación de los cristianos sirios, de la mano de Mons. Nicolaos Matti Abd Alahad, Arzobispo de la Iglesia Siro-Ortodoxa de Antioquía. Desde 2014, Mons. Nicolaos es Vicario Patriarcal de su Iglesia en España, al cuidado de los refugiados siro-ortodoxos llegados a Madrid desde el comienzo del conflicto armado en Siria.


Con valentía, el joven Arzobispo, denuncia los poderes ocultos que han propiciado el nacimiento del ISIS y relata ejemplos estremecedores de los mártires sirios de nuestro tiempo. Explica que el ISIS, ha destruido en Siria miles de Iglesias, pero añade lleno de dolor: “El ISIS a donde va, rompe las cruces. Tiene miedo de la cruz. No puede ver la cruz… Pero puede crucificar gente. Para crucificar sí que son capaces de soportar la cruz”. Se emociona ante el testimonio de fe heroica que están dando los cristianos sirios y ante el ejemplo de unidad de los cristianos, porque la persecución ha hecho que se estrechen los lazos entre católicos, ortodoxos y protestantes.

Mons. Nicolaos Matti Abd Alahad, es Arzobispo de la Iglesia Sirio Ortodoxa de Antioquía. Nacido en Siria, se licenció en Teología Pastoral y fue nombrado rector del Colegio Teológico Sirio Ortodoxo en Siria en 1997. En 2004 fue nombrado Vicario Patriarcal en Argentina y desde 2014, Mons. Nicolaos es Vicario Patriarcal de su Iglesia en España, al cuidado de los refugiados sirio ortodoxos llegados a Madrid desde el comienzo del conflicto armado en Siria.


Mons. Nicolaos comienza la entrevista afirmando que, a pesar de vivir en países de mayoría musulmana: “En Siria, e incluso en Irak, los cristianos llegaron a niveles muy altos (en la sociedad), como ministros, embajadores, alcaldes… Llegaron a ser profesores y tenían sus negocios, eran comerciantes … Vivían muy bien y tenían derecho a vivir su vida cristiana como querían. Eso hasta que nació el Estado Islámico: Daesh”.

Su respuesta a la pregunta acerca de qué es el Daesh, de dónde ha salido, es clara:  “Son radicales, fanáticos musulmanes que nacieron de un grupo que ahora es conocido con el nombre Daesh. Pero veamos por qué nació esto. Tenemos que saber que Daesh salió de Al Nusra, y que Al Nusra salió de Al Qaeda, y Al Qaeda salió de los Talibanes, y los Talibanes salieron de los Salafistas, y los Salafistas salieron de los Wahabistas… Es una cadena. Y lo que promueven, la enseñanza que promueven no es desconocida, porque lo que están haciendo ellos (ahora), las leyes de Arabia Saudí lo recogen ya”.

Mons. Nicolaos afirma que en Siria – y en otros países del Cercano y Medio Oriente – los cristianos están siendo perseguidos a causa de su fe. Entran en las poblaciones, localizan a los cristianos, algo que no es difícil dado que sus mismos nombres les delatan, y les reducen a la esclavitud. Piden a cambio de su liberación rescates astronómicos que usan para comprar armamento. En otras ocasiones, ofrecen a la población cristiana tres posibilidades:

- El pago de un impuesto a cambio de poder permanecer en sus casas, pero con la condición de no poder celebrar su fe.
- Abandonar la ciudad, pero sin poder llevarse nada más que lo puesto.
- La muerte.

Así sucedió en Al Qaryatayn. En ese lugar, Mons. Nicolaos cuenta que se dio una situación escalofriante: “Un matrimonio con su hija de doce o trece años, no quisieron cambiar de religión. Entonces cortaron la cabeza de la niña. La madre tenía el cadáver y el padre tenía la cabeza de la niña. Después los mataron a ellos también”.

Cada día amanece en Siria sin que los cristianos sirios sepan si van a ver anochecer:
“Cada mañana, cuando las madres despiden a sus hijos que van a los colegios, no saben si va caer una bomba sobre ellos, o si cuando vuelvan los niños, van a encontrar la casa. Viven el día de hoy con mucha fe. Así no hay miedo. Como dicen ellos: Pueden matar el cuerpo, pero no pueden hacer nada más, porque nuestra alma está en manos de nuestro Señor”.resu Nicolaos 1

Es muy impresionante ver como la persecución y el sufrimiento ha conseguido lo que siglos de diálogo ecuménico no habían logrado: “Viven con mucha fe y unidos: no hay ortodoxo, católico, protestante… No. Viven como vivía la comunidad cristiana al principio: en ágape, en unión, en armonía. Y dicen que el único que nos une (es Jesucristo). No podemos separarnos entre nosotros, no podemos estar separados”.

El mismo Arzobispo que nos habla ha perdido a dos primos en la guerra y a un sobrino de veintitrés años. Tener fe, saber que los seres queridos que han muerto por odio a la fe están ya en el Cielo, no quita el dolor. Mons. Nicolaos recuerda a dos obispos sirios que hace tres años fueron secuestrados y de los que aún no se sabe nada. Y refiere otros ejemplo de matanzas de cristianos, en Maalula, un pueblo en el que – antes de comenzar el conflicto - vivían juntos cristianos y musulmanes. Y en Qamishli, un día antes de la Noche Vieja, dos bombas en dos restaurantes de un barrio cristiano dejaron el trágico balance de quince jóvenes cristianos muertos. El sacerdote que se lo contó – sin poder olvidar todavía toda la sangre y todo el horror del que había sido testigo - decía: “Solo porque es un barrio cristiano, nada más” (más información en el documento adjunto) .

La pregunta clave es qué es lo que ha provocado el conflicto. Mons. Nicolaos no puede ni quiere esconder los intereses que se esconden detrás de la persecución: “Mira, hay intereses. Hay intereses. Antiguamente puede ser que uno no supiera, no había comunicaciones como ahora que todo está abierto con la tecnología que hay…. Por ejemplo, Estados Unidos: ellos mismos están diciendo que fueron ellos los que crearon el ISIS, Daesh, y que lo hicieron para conseguir el petróleo. (…)  Entonces, lo primero el interés de ganancia, (de obtener el control) de la energía del mundo, sea el petróleo, o el uranio o lo que sea… Ahora el gas que (se encontró) también en el Mediterráneo, en Siria. Esto lo primero. Segundo: las armas, las fábricas de armas. Hay países que viven de esto. Entonces tiene que haber guerra”.

Otro factor clave es Arabia Saudí: “Quiere dirigir el mundo árabe, no tiene nada, ni conciencia, ni expertos, ni nada. Solo tiene petróleo. Cincuenta años atrás, Arabia no tenía nada, no tenía nada: cuatro casas de ladrillo. (Casi) todos vivían en carpas (tiendas de campaña) y andaban con camellos. Y ahora que tienen petróleo quieren dirigir el mundo árabe, quieren la democracia para Siria, quieren la libertad para los sirios… Pero la mujer en Arabia no puede ni conducir un coche. Y (en cambio) la mujer siria es capitana de un avión 777 ¿Qué quieren? ¿Qué democracia quieren? La mujer no puede salir si no es tapada, la mujer no tiene derechos, no es más que una sirvienta en la casa, nada más”.

Añade detalles del sufrimiento de la población siria: “Hay una crisis muy grave en Siria. Por ejemplo, una bandeja de huevos -treinta huevos- sale a mil libras. Es mucho. Antes salía a veinticinco libras. Y otras cosas: (un kilo de) carne a cuatro mil quinientas libras. Uno no lo puede creer. Entonces, para vivir una semana una familia de tres personas, necesitan 25.000 libras. ¿Y de dónde lo sacan?”

Viendo el ejemplo de Irak – “Están llorando sangre todos los días”-, que lleva trece años con bombardeos y atentados casi diarios, Mons. Nicolaos no cree que el conflicto en Siria pueda resolverse fácilmente. Además de los secuestros, torturas y asesinatos de miles de cristianos, hay una importante pérdida de patrimonio: “Perdimos muchos de nuestros terrenos religiosos. ISIS, a donde va, rompe la cruz. Tiene miedo de la cruz. No, no, no puede ver la cruz… Pero puede crucificar gente. Sí, para crucificar sí (soportan la cruz), pero para ver la cruz en donde las tenemos, o las que están en la iglesia, no quieren. No la pueden ver. Pero sí pueden crucificar a la gente”.

Mons. Nicolaos trata de aliviar, en la medida de lo posible, la situación de los refugiados sirios en España: “La verdad esta situación es muy, muy grave para todos los cristianos. En esto nosotros como Iglesia estamos ayudando mucho. Queremos ayudar de muchas formas. Primero espiritualmente, para que crezcan en la fe. Aunque nosotros aprendemos de ellos la fe. Segundo, viven en unos países donde no conocen el idioma ni nada, en otra cultura. Sufren hasta que se acostumbran a esto”. (…) “Pero la ayuda que sería más eficaz es que los líderes del mundo digan a todos que dejen de alimentar la guerra, de alimentar al ISIS, al Estado Islámico, al Daesh. (Que dejen de) alimentar a Arabia Saudí, que está ayudando por su lado a los fanáticos, a los radicales musulmanes. Que paren. Ahora, hace poco declararon que es un genocidio. Tienen que abrir los ojos”.

Mons. Nicolaos termina con un llamamiento a todos los hombres y mujeres de buena voluntad: “El que no sufre no puede entender. El ser humano es egoísta. Dice: en el momento en que yo estoy bien, no me importa mi vecino. Tenemos que vivir la vida cristiana de verdad. Basta, basta de decir que soy ortodoxo, católico, protestante… Dividimos el Cuerpo de nuestro Señor Jesucristo. (…) El mundo está sobre un volcán que en cualquier momento puede explotar. El diablo ya está tranquilo. Está tranquilo porque ya está dirigiendo el mundo. Por eso tenemos que escuchar las palabras de nuestro Señor: “¿Cuándo vuelva, encontraré fe?” Porque nosotros tenemos que ser cristianos de verdad, no solo de boca, de palabra, sino con nuestras obras. Tenemos que mostrarlo al mundo. Muchas veces un refugiado, un emigrante, no quiere no quiere comida. Muchas veces lo que quiere es cariño, es amor verdadero, amor cristiano. (…) Tenemos que buscar dónde está nuestro Señor. (…) ¿Están nuestros corazones listos para recibirle?”

Publicado en Cristianos perseguidos

Este 22 de junio, en el Edificio de la Curia Metropolitana (Plaza Alonso Cano),  tuvó lugar, a las 20 horas, la conferencia testimonio La Iglesia perseguida de Siria, con la que se clausuró la exposición La belleza del martirio. Cruz y martirio, sobre la persecución y martirio de cristianos en todo el mundo por causa de la fe. La conferencia testimonio estuvo a cargo del periodista de Ayuda a la Iglesia Necesitada (AIN) Josué Villalón, que acaba de regresar de Siria.

Publicado en Noticias nacionales
Sábado, 06 Mayo 2017 13:34

Noticiario Semanal: 1-7 mayo 2017

Noticias internacionales
EE.UU: Comisión sobre Libertad Religiosa emite su informe anual.
Siria: Daesh ataca un campo de refugiados en Hassakeh.
Italia: Proponen concurso internacional para reconstruir Basílica de San Benito.
Honduras: El Parlamento dictamina que la práctica del aborto seguirá siendo delito.
Argentina: Hablar de inclusión en un mundo sin Síndrome de Down, es un contrasentido.

Noticias nacionales
Cesan a una profesora por publicar un libro contra la ideología de género.
El Gobierno mantendrá el bono social eléctrico a las familias numerosas.
Los obispos animan a vivir con "afán evangelizador" el centenario de Fátima.
La Archidiócesis de Zaragoza defiende la propiedad de los templos que reclama el Ayuntamiento.
El arzobispo de Toledo denuncia el «ataque despiadado y absurdo» contra el catolicismo en Europa.

Noticias de la Santa Sede
Apremiante llamamiento del Papa antes del rezo mariano.
La oración del Papa Francisco a San José en el Día del Trabajador.
“Hay que abrirse al Espíritu para que cambie nuestro corazón de piedra”.
40 nuevos Guardias Suizos jurarán fidelidad al Papa en el Vaticano.
Catequesis del Papa: “Egipto, signo de esperanza, de refugio, de ayuda”.

Publicado en Noticiario semanal

El Nuncio Apostólico en Siria, Cardenal Mario Zenari, comparó los sufrimientos de Jesús durante su Pasión con el sufrimiento de los niños, tras el ataque perpetrado el 4 de abril con armas químicas en la localidad de Jan Sheijun, en la provincia de Idlib.

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Último podcast

  • «Hay cristianos muriendo por su fe. Hay que decirlo». Así se expresa el P. Roger Kologo, sacerdote de Burkina Faso. El P. Roger nos adentra en la realidad de este país y en la situación de opresión y clara persecución contra los cristianos, agravada en los últimos años a consecuencia de la radicalización islámica. La realidad es que la población cristiana sufre continuos y desgarradores ataques. Únete a los que testimonian a Cristo a través de su vida y su muerte en «Tras las huellas del Nazareno».

     

     

 

 

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