10 minutos con Jesús: Experiencias africanas
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«Aprendí que la vida es dura, que no puedo juzgar...».
«Aprendí que la vida es dura, que no puedo juzgar...».
«En perspectiva» entrevista a D. César Alzola, párroco en Coslada (Madrid) y autor de «Nuevas cartas del Diablo a su sobrino» que nos cuenta qué le movió a seguir las huellas del gran escritor C. S. Lewis para escribir estas «nuevas cartas». Con la inquietud de abrir los ojos de los jóvenes a la realidad de que el demonio existe, D. César da a conocer los movimientos y las tácticas que usa el enemigo para apartarnos de Dios. Pero deja muy claro que los cristianos tenemos el antídoto perfecto contra los ataques y engaños de Satanás que es Dios mismo. Nos recuerda que el demonio no puede hacer nada si uno no le deja y nos anima a que nos dejemos cautivar por Aquel que vence todo y no tener miedo. Este libro está dirigido a los jóvenes, para que sepan que Jesús siempre está rescatando las almas. El Amor siempre vence.
Ana Amado tenía solo dos años y medio cuando le descubrieron un tumor: un neuroblastoma en el mediastino. La primera intervención quirúrgica pareció un éxito, pero, poco después, el tumor se reprodujo hasta hacerse todavía más grande que el anterior. La quimioterapia provocó un nuevo tumor, cerca del que ya existía. Ana empeoró y se fue debilitando. Sus padres, reconociendo en el Papa al Vicario de Cristo, peregrinaron a Roma con la esperanza de que Ana recibiera la bendición del Papa Benedicto XVI para ser curada. De regreso a España, la siguiente operación fue un éxito. Por eso Ana dice: «Para mí, el Papa es el puente entre el cielo y la tierra».
«Simón, a quien puso el nombre de Pedro, Santiago el de Zebedeo, y Juan, el hermano de Santiago, a quienes puso el nombre de Boanerges, es decir, los hijos del trueno, Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago el de Alfeo, Tadeo, Simón el de Caná y Judas Iscariote, el que lo entregó».
«Como había curado a muchos, todos los que sufrían de algo se le echaban encima para tocarlo. Los espíritus inmundos, cuando lo veían, se postraban ante él y gritaban: “Tú eres el Hijo de Dios”. Pero él les prohibía severamente que lo diesen a conocer».
Desde varios siglos antes de la llegada de Jesús, el pueblo de Israel estaba a la espera. La predicación de Juan el Bautista hace nacer una gran esperanza ya que anuncia que «detrás de mí viene el que es más fuerte que yo, y no merezco agacharme para desatarle la correa de sus sandalias». En este programa de «Un ancla en la tormenta», el P. Luis Sánchez Navarro, DCJM, catedrático de Nuevo Testamento en la Universidad Eclesiástica de San Dámaso (Madrid, España), explica que esta declaración no es solo un gesto de humildad. Juan estaba anunciando la llegada del Esposo, haciendo referencia a la ley del levirato promulgada por el Deuteronomio, muy conocida por sus oyentes. Jesús es el Esposo que viene a completar la historia de la salvación, que viene a desposarse definitivamente con su pueblo elegido.
Para más información sobre este tema, consultar: «Retorno al principio. La revelación del amor en la Sagrada Escritura».
Comparando la educación con las tres etapas de la vida mística, el educador José Miguel Peiro Alba, autor del libro «El Cristo educador», anima a los educadores cristianos a estar «Enamorados de Cristo». Los educadores no pueden caer en la trampa de la popularidad, puesto que no se anuncian a sí mismos, sino a Jesús. La vida que Él nos ofrece es una aventura de amor y libertad.
«“¿Qué está permitido en sábado?, ¿hacer lo bueno o lo malo?, ¿salvarle la vida a un hombre o dejarlo morir?”. Ellos callaban. Echando en torno una mirada de ira y dolido por la dureza de su corazón, dice al hombre: “Extiende la mano”. La extendió y su mano quedó restablecida».
En este último programa del bloque de Marcando el Norte sobre «Santa Teresa de Jesús», el P. Rafael Pascual Elías, Carmelita Descalzo y experto en Santa Teresa de Jesús, recorre brevemente la vida de dos de los más grandes místicos del siglo XVI: San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Jesús. Los caminos de la providencia son insondables y Dios, en su gran misericordia, unió los caminos de estas dos almas predilectas de las que nacerá una orden religiosa que dará mucha gloria a Dios e innumerables santos y mártires a la Iglesia católica. Unidos por el sufrimiento ofrecido a Dios, por una rica vida apostólica, en el trasiego de las diversas fundaciones, la Madre Teresa y Fray Juan de la Cruz forjarán una gran amistad y legarán a la posteridad riquísimos textos de alto contenido espiritual.
«Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne por la vida del mundo».
«Bienaventurado si te encuentras haciendo tu tarea, siervo fiel y prudente».
Nació en Peralta de la Sal, Huesca, el 31 de julio de 1558. Descubrió que el Señor le llamaba al sacerdocio, y ya desde muy niño, José empezó a desempeñar el oficio que viviría durante toda su vida y que aún después de su muerte, continuaría ejerciendo por medio de sus hijos religiosos de las Escuelas Pías: La Educación y la Enseñanza. Murió el 25 de agosto de 1648 y fue canonizado en 1767.
«En perspectiva» entrevista a Miguel Ayuso Torres, doctor en Derecho y docente en la Facultad de Derecho de la Universidad Pontificia Comillas, para hablarnos sobre uno de los políticos más relevantes de la historia de Ecuador: Gabriel García Moreno. Durante su presidencia, García Moreno no se ocupa solo de hacer grandes obres de ingeniería que supusieron un gran beneficio para los ecuatorianos. Consciente de la importancia de la educación en el mejoramiento de un país, acude a la Iglesia católica buscando su colaboración en esta área. Fue precisamente su fe lo que hizo de él una figura tan controvertida que levantaba odios y admiraciones solo con pronunciarse su nombre, hasta el punto de mover a la masonería a tomar la decisión de asesinarlo. Con su último aliento pronunció un mensaje clave para todos los creyentes: «Dios no muere».
«En verdad, en verdad os digo: no fue Moisés quien os dio pan del cielo, sino que es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo».
«Me desposaré contigo para siempre. Me desposaré contigo en fidelidad». Estas palabras del profeta Oseas, como ocurre en otros libros proféticos de la Escritura, expresan la historia de Israel como una alianza nupcial entre Dios y el pueblo. El P. Luis Sánchez Navarro, DCJM, catedrático de Nuevo Testamento en la Universidad Eclesiástica de San Dámaso (Madrid, España), explica cómo el pecado ha turbado las relaciones entre el hombre y la mujer y sus relaciones con Dios, de forma que el matrimonio ha quedado herido por el pecado. Los profetas subrayan la santidad del matrimonio. ¿Cómo te va a escuchar Dios si has traicionado la alianza matrimonial? Dios no abandona, es siempre fiel, y su fidelidad comienza a sanar el matrimonio en Israel.
Para más información sobre este tema, consultar: «Retorno al principio. La revelación del amor en la Sagrada Escritura».
«Tu Amor no tiene medida. Me amas sin condiciones. ¡Cuánto me quejo por todo!».
José Miguel Peiro Alba habla en este programa de «Entre Profesionales» sobre la «Dimensión comunitaria y misionera de la educación». Exponiendo el contenido de su libro «El Cristo educador», profundiza en el Evangelio de Mateo y las bienaventuranzas, aplicándolas a la educación. Nos expone un «Decálogo del educador cristiano»: diez puntos que animan a los educadores a aprovechar su trabajo como lugar de misión y una oportunidad para educar para la vida.
«Habían remado unos veinticinco o treinta estadios, cuando vieron a Jesús que se acercaba a la barca, caminando sobre el mar, y se asustaron. Pero él les dijo: “Soy yo, no temáis”».
En esta homilía Mons. José Guerra invita a dar gracias por todos los misioneros que anuncian a Cristo como realizador único de la paz. Es una llamada a salir del repliegue y proclamar e invitar vehementemente, respetuosamente a la conversión a ejemplo de los primeros cristianos. Con toda claridad dice que ninguna actividad en servicio del mundo y de los hombres es apostolado si no constituye un testimonio manifiesto de Cristo, es decir, que conduzca a los hombres a descubrirlo, a pensar en Él, a hablar a otros de ese amor que han encontrado y que se manifiesta con la entrega de la vida, del corazón y hasta de la propia sangre, como lo hicieron los mártires.
En el penúltimo de los programas que Marcando el Norte ha dedicado a «Santa Teresa de Jesús», el P. Rafael Pascual Elías, Carmelita Descalzo y experto en Santa Teresa de Jesús, nos habla de las últimas fundaciones de la mística española. Cuando ella pensaba haber terminado sus trabajos, deseosa de retirarse y descansar, el Señor la guió a través de su providencia para seguir fundando, a pesar de la falta de fuerzas. Ella es siempre obediente a los signos de la providencia. Y la prueba final de su obediencia es que ella no muere en Ávila, como hubiera deseado, sino en Alba de Tormes.
Elvira Lucía Ghisleri fue una hija espiritual del P. Pío. Conoció al famoso santo de San Giovanni Rotondo gracias a que su padre, que era ingeniero, se ofreció al P. Pío para ayudarle a terminar de construir el hospital «Alivio del Sufrimiento», en un momento en que este proyecto se había quedado bloqueado por razones económicas. Gracias a la intercesión del P. Pío,
Lucía obtuvo el milagro de la conversión de su hija, días antes de que esta perdiera la vida en un accidente automovilístico. Un día antes de que ocurriera esta tragedia, Lucía había orado con estas palabras: «Señor, lo mejor para mi hija». Lucía reconoció que lo mejor para su hija era que el Señor se la llevara ya, protegiendo así su alma, finalmente en gracia después de muchos avatares. El Señor pidió a Lucía abrazarse a otras muchas cruces, como una grave depresión en la que llegó a perder memoria, además de siete operaciones. Todos estos sufrimientos los aceptó como voluntad de Dios con ayuda de la oración, la fe, la confianza en el amor de Dios y la intercesión del P. Pío, que le dijo en una ocasión: «Los que quieren ir al Cielo tienen que pasar por el sufrimiento».
Gracias a la generosidad de nuestros bienhechores, hemos podido seguir hasta ahora. Pero las exigencias van siempre en aumento y con frecuencia surgen gastos imprevistos, como reparaciones, adquisición de nuevas máquinas, etc.
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